Recuerdo aquellos bellos tiempos en los que amanecía a las 6:30 am corriendo para poder llegar a las 8 a la oficina, y ahí sin piedad, escavamente trabajaba dando el 110% para que otro ganara. Al final del día, literamente, 3 horas despues de mi salida, guradaba todo sin haber ganado un peso más… como desearía haber tenido una oficina como esta: