El libro más díficil de leer.

Sensaciones interminables, que dependiendo del autor te hacen compenetrarte en una pagina llena de dibujos que identificamos como un fonema y que unidos llegan a tener un cierto significado. Conformo avanzas en las páginas vas adentrándote a un mundo que o bien, desconocías por completo pues es inventado o simplemente ignorabas de su existencia debido a que estabas tan inconscientemente despierto que tenias algo enfrente y solo esas letras han logrado hacer que te des cuenta de algo mas allá de tu conocimiento o conciencia. Es por eso que me gusta leer.

He perdido la cuenta, empece desde hace tiempo a una edad muy tarde, pues la lectura era una tarea bastante complicada. Por alguna razón me quedaba dormido antes de la primera página, hasta que un maestro me indicó que cambiara mi hábito de lectura: busca un momento de tranquilidad, dale la espalda a la luz, que se ilumine el libro, inicia con libros cortos que de alguna forma llamen tu atención. ¡Vaya forma de iniciar la cara adicción de la lectura! sin embargo, a pesar del costo promedio de los libros, quedé enganchado y empecé a devorar planas de letras que pasaban frente a mi como desfilando. Hubo momentos en que el apetito no era tan grande, hubo otros en los que mientras mas probaba esas letras, mas quería terminar con ellas. Hubo unas que me empalagaron de forma inmediata y deje de leerlo. Hay algunos mas que los he rumiado cual res lista para el rastro. (es decir, gordita y comelona… ¿como que no quedó la metáfora, verdad?).

Desde entonces no recuerdo algún libro que me diera tanto temor leer, y no es de Stephen King: The Road Less Traveled, de M. Scott Peck. De ningna manera es un libro de terror, ni mucho menos de ficción. Es un libro que de forma certera te va indicando las principales verdad des de la vida y que en mi caso personal, mi temor proviene porque me incita a dudar y reflexionar de mí mismo. ¡Que difícil ejercicio el de la autoevaluación sincera! No he superado la página 50 y ya lo he releído dos veces debido a las interesantes reflexiones que invita. Y este post no es para platicar de un libro, ni de los hábitos de lectura, sino para comentar y reflexionar sobre aquellas lecturas que realmente tengan esa fuerza, esos factores, ese significado, que te obligue a cuestionar paradigmas o estructuras de pensamientos para luego liberarte de un yugo al cual estuviste amarrado concientemente si haberte dado cuenta.

Cuando te topas con algun escrito así, es una joya. Lo mismo ocurre con un evento, una persona, un milagro. La capacidad de introspección necesaria para autoconocerse concientemente y tener la fuerza para tomar alguna acción con lo que encontramos pocas personas lo tienen con ello logran la capacidad de cambiar aspectos de su vida para adaptarse mejor a su entorno. Cuando logran tener este conocimiento podría decir que se vuelve una obligación el cambio. Inútil, egoísta o hasta hipócrita puede ser la persona que tiene conocimiento de algo y no lo usa para su provecho. Cuidémonos de aquel que tiene gula de conocimiento.

Hago mi esfuerzo por seguir con este libro, hago lo posible por transformarme con él. El camino ha sido realmente lento y sinuoso y muy probablemente lo seguirá siendo pero creo que despues de varias leídas se convertira en algo mas sencillo de transitar. No puedo dejar de sorprenderme que le tenga miedo a un libro, sin ser de terror. Mucho menos, que haya encontrado ese que su lectura me obligue a cambiar mis esquemas de pesnamiento con la idea de convertirme en mejor persona.

roadlesstraveled

Sabado, 6 de Agosto, 2016

8:00 de la mañana y la casa aún está callada. El café recalentado acompaña mi reflexion, que junto con el sofá me hacen sentir de alguna forma relajado y estresado a la vez. El abanico de techo empuja la circulacion del aire matutino que ya empieza a sentirse caliente. Bendita ciudad calurosa, no me arrepiento de haber regresado pero lo único que si desearía haberme traído conmigo es el clima de Guadalajara. La casa en silencio invita a descansar, a disfrutarla, a detenerte, e inevitablemente pensar y extrañar. 

Extraño a mi hija, es la única de mi familia que heredó la manía de ser Morning Person, después de levantarme ella me sigue temprano a preparar mi café, y con una sonrisa siempre se recuesta en mí. Sí, hay problemas y retos que resolver, pero ese momento es perfecto. Le agradezco a la vida el haberme dado la oportunidad de tener una hija. Me llena de alegría, me gana en todo, me dobla las rodillas, me hace querer hacer todos sus caprichos con su sonrisa. Su caminar lento y suave y su gusto de usarme de experimento y juguete al mismo tiempo. Estiy rendido ante ella y no puedo hacer nada al respecto. Me hace falta mi hija, pero como toda niña busco quedarse a dormir con su abuela. Esta mañana no está completa si no está ella. 

Y en este momento baja mi hijo de 4 años. Sus piecitos no hacen ruido en las escaleras y me doy cuenta de su presencia sólo con escuchar su sorbido de mocos. Me dice que ha soñado con que Santa le invitaba a jugar unas carreras en su auto verde que sacaba de la máquina que fabrica hielo y que le ganaba por ser el más veloz. Se me está acostando encima de mis pies y ya no respeta el hecho de mi profunda reflexión. Me pide una taza de chocolate con leche para tomar también de taza como lo hago yo y me dice que su estado le dice que tiene hambre. Como todo niño, supongo, pero con su particular y único interés, este chaparro llega a complementar esa parte de mi vida que adoro. 

No lo voy a negar, en ocasiones muy seguidas es muy difícil estar con ellos. A veces me siento incapaz de mantener su ritmo. Pero, si no fuera por ellos, tendría una vida de soltero, demasiado tranquila y tal vez sin las emociones excitantes que tenemos los padres. No lo cambio por nada y menos me arrepiento de ello.