El problema del marido inicia con el “acepto”.

No entiendo a algunas o tal vez a la mayoría de las mujeres. Últimamente he escuchado muchos comentarios de las mujeres que conozco sobre sus maridos, que ni dan ganas de casarse. Ven desde la burla, hasta la queja. Desde la vocesita inocenta hasta la metira dura y descarada. Pero en todos los casos, la queja común es que los maridos las mantienen amarradas en extremo.

Desde que llega en la mañana, Ludi llega platicando de la santa regañada que le dió el marido el día anterior. Los motivos son muchos: la comida no estuvo lista, llegó muy tarde del trabajo, está ganando mucho dinero (¿?, en verdad que ese es uno de los motivos), que para que sale en las tardes, etc. Ella es una mujer que está teniendo mucho éxito en los seguros, tiene 3 hijos y un esposo muy celoso, segun ella, inútil, según yo. “¿Por que no te separas?” le pregunté, “Tal vez este año, va a cambiar.” Ajá…

Miriam, tiene a su Big Brother personal. Llega a la oficina a las 8:30 y puntual a las 8:35 el marido le esta marcando para ver como llegó y que está haciendo. Nunca falta la discución teléfonica con el marido. Ella, que no tiene una voz delicadita, levanta el nivel de voz y le responde al marido. Ella al parecer es feliz así.

Y así otras más, el hecho es que por alguna razón y en un principio escogieron casarse con el tipo. Para mi la solución es sencilla, o se aliviana, o se separa. Pero para ellas no. Cuando se me ocurrió preguntar el motivo de su matrimonio. Todas dicen “así me toco”. ¿Fue obra del destino? ¿Sus padres recibieron algún tipo de dote matrimonial, a cambio de su mano? ¿qué ellas al llegar al altar no declararon su desición libre y soberana de casarse con el tipo?

La realidad es que tienen toda la responsabilidad de como es el marido con ellas. Por que ellas no le ponen un alto. El fuerte puede, hasta dónde el débil quiere. No se si les urgía casarse por salirse de su casa, por estar embarazadas, o por que sus amigas se estaban casando. La realidad inicial de todo es que ellas dijeron que “SI”. Y asi como ellas aceptaron, también pueden poner un alto.

Por mientras, mañana me tendré que chupar el cuento de ellas sobre el marido, feo, abusivo, machista, celoso, aprocechado y cochino de todas las mañanas. Trateré de hacer oídos sordos.

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2 comentarios sobre “El problema del marido inicia con el “acepto”.

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