El que no arriesga…

First, when there’s nothing but a slow glowing dream
That your fear seems to hide deep inside your mind
All alone I have cried silent tears full of pride
In a world made of steel, made of stone
Well I hear the music, close my eyes, feel the rhythm
Wrap around, take a hold of my heartWhat a feeling, bein’s believin’
I can have it all, now I’m dancin’ for my life
Take your passion, and make it happen
Pictures come alive, you can dance right through your life

…No gana, dice el refrán. Atreverse a los momentos que pueden ser los mas dolorosos suele ser lo que más evitamos. Disminuimos el riesgo de perder, con tal de conseguir algún futuro que no produzca eso, al menos, dolor. Si por dolor estamos le estamos pensando y por miedo no avanzamos, entonces ¿de que nos sirve seguir para adelante?. Al no querer atrevese a eso que pudiera tener la posibilidad de salir mal, estamos implicando que va a salir mal. Y sabes que, desde ese momento ya fracasó. Por lo tanto esos miedos que tenemos a atreverse puede resultar de una actitud paradigmática que nos condena al fracaso desde un principio.
Carpe diem, decían los antiguos. Aprovechar este momento, este instante, vivirlo con intensidad, conciente de que cada movimiento que hagas cambia tu futuro, el cual no está escrito, por nadie, ni siquiera por Dios que nos dio la libertad de elegir nuestras decisiones. No podemos pensar en el futuro con miedo, porque estará condenado al fracaso – En este momento se me viene a la mente el concepto ese de la ley de la atracción y ahora entiendo mejor el porqué atraemos aquello que no deseamos – Vivamos el presente como si ya tuvieramos lo que estamos buscando.
Para poder aprovechar el presente, es necesario vivirlo con entusiasmo, con esa garra dirían los seguidores futboleros. La energía que nos brinda la vida no puede ser malgstada de manera negativa: es energía limitada, que con nuestra muerte dejará de existir – y realmente vivimos muy poco tiempo – Enfocando toda nuestra energía en vivir y sentir cada segundo, tendrá el efecto más positivo sobre nuestra vida y se verá reflejada en el entusiasmo que tengamos y ese entusiasmo se contagia.

Quiero arriesgar, hasta hoy he vivido en un plano muy seguro de mi vida. No me preocuparé por el fracaso, el dolor, o la decepción. Me declaro incompetente para aprender sobre esas situaciónes y sus lecciones, prefiero ser un necio ocupandome en lograr todos esos pequeños sueños imposibles que hacen disfrutar mas la vida: disfrutar cada segundo de dolor, cada segundo de alegría, de lujuria, de estabilidad, de descanso, de pasión. Iniciar el día con un brinco de la cama escuchando su voz y terminar el día con una con la satisfacción por saber que he vivido mi día y no ha sido desaprovechado. Sentir que soy libre y que nadie ha decidido por mí lo que quiero. Saber que tomé el riesgo de hacer lo que ayer no había querido atreverme, estoy seguro que será mayor la satisfacción que el dolor o la decepción que pudiera tener.

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