Destination Unknown

Voy por caminos que no reconozco, caminos que por más que busco en un mapa, no los encuentro. ¿Será acaso que esto no estaba destinado para mí? ¿Será que no existían antes de partir? ¿Será que soy yo el que se niega a caminar, por miedo al destino que me pueda deparar?

Sé que no podré volver atrás, algo empuja fuerte, tampoco mis pasos puedo postergar. El frente se ve gris y oscuro, mi intuición me dice que algo anda mal. A mi espalda el camino se ha borrado, mi sentimientos me dicen que ya no puedo regresar. Caminos que no conozco, ¿ha donde he de parar?Espinoso, empedrado, lleno de obstáculos el futuro inmediato es. No es preocupación lo que tengo, miedo a la incertidumbre de no saber, A donde me ha de llevar, que peligros me deparará. No lo sé. 

Pienso en todo lo que está en juego, mis pocos bienes, mis hijos, mi familia, mi libertad, mi supervivencia. Mucho trabajo y esfuerzo me ha costado tenerlos, alma desangrada por poderlos abrazar, vida arrinconada que ya no quiero volver a pasar. 
No lo merezco, merezco mucho mas que esto, siento que no hay final pero no se si vale la pena luchar, seguir por ese camino y encontrar una salida mas allá. Al menos no entraré sin pelear. Al menos de mí se acordarán. 
Sentimientos encontrados, por tener que ir por donde no me gustaría estar. ¿Es esto acaso, alguna clase de castigo que no puedo evitar? ¿Es esto lo que le dicen Karma por alguna vida ancestral? Me niego a pensar que mi destino definido está. Creo que yo soy quien hace mi destino y nadie mas me lo puede arrebatar. Morir sin pelear nunca, luchar siempre hasta el último aliento y no ceder jamás. 

Make no little plans…

Make no little plans; they have no magic to stir men’s blood and probably themselves will not be realized. Make big plans; aim high in hope and work, remembering that a noble, logical diagram once recorded will never die, but long after we are gone be a living thing, asserting itself with ever-growing insistency. Remember that our sons and our grandsons are going to do things that would stagger us. Let your watchword be order and your beacon beauty.

Daniel Burnham

Buscando un reajuste.

Conforme pasa el tiempo, la perspectiva cambia y como la gran mayoría de las cosas en este planeta un ciclo que acaba significa el comienzo del otro. Tal como la madrugada permite la llegada del amanecer con un vigorizante sol que se asoma por el oriente para que ese mismo sol, todas las tardes en un sentimiento exhausto se oculta brindando maravillosas vistas en todo el mundo, y asi nuevamente cediendo su paso a la noche algunas veces estrellada, algunas otras con una maravillosa luna dormilona. Por alguna razón, estos cambios son admirados en cualquier parte del mundo. Tanto el atardecer de Acapulco, o de Vallarte, o el de Malibu o Miami, o el amaneces en punta Cana o Varadero, estos cambios son simplemente fantásticos y hermosos. 

Pero también es necesario por cada uno hacer cambios personales y reajustar las velas de ves en cuando, se llega a unos tiempos donde los cambios de timón ya no son posibles pues has avanzado tanto que tu barco esta llegando a la orilla de aquella caída de agua, y solo puedes permitirte ajustar para salvar ese obstáculo. Pensar con tu maures e improvisar con mente de niño… Tal vez eso es lo que no se me dá tanto. Esa improvisación y poco ajuste de velas, no se me da tanto el cambio de dirección, después de haber luchado bastante por algo. Sin embargo, es momento de aceptar y espero, casi como cualquier enfermo de drogadiccion, sea el primer paso para el cambio definitivo y resultados esperados. 

Suena fuerte. A casi mis 45 siento todavía mucha falta de logro. Veo hacia atrás y el camino que he formado, no siento que sea el mejor ejemplo para que mis hijos lo sigan. Esta lleno de errores y traspiés. Esta lleno de obstáculos y sinsabores. Pienso en ello constantemente y me preocupa que en mi futuro ellos no puedan o quieran salir por sus propios medios. Quiero que aprendan y comprendan que pueden ser independientes emocionalmente, socialmente y sobre todo personalmente. Aunque tengo el presentimiento de que por mas esfuerzo que haga ellos seguirán su propio camino tomándonos de ejemplo. (¡Hasta la frase me tensiona!)

No he viajado como esperaba. Conocer el mundo visitar lugares. Aun tengo la idea de ir la polo sur “solo para ver que se siente estar de cabeza”… es verdad, siempre lo he querido. Conocer las maravillas de este mundo y vivir esa vida exótica de aventuras que vemos publicada es algo que tengo que hacer. Acompañado de mi S, quien me sorprende diariamente. 

Y escribir, ¡Cuántas veces no me he propuesto retomar mi blog!… terapia única de diario acontecer y reflexión. Cuando inicié con éste solo pensaba en escribir tontería y media, sin ningún motivo. Ahora, creo que tengo suficientes motivos, mas temas de sobra pero por alguna razón me falta el tiempo para lograr mi comentido. Volver a plasmar mis pensamientos de forma constante y continua. Saberme leído y que me permitan leeerlos. ¡Que delicia! 

Ajustaré pues mis velas, daré vuelta al timón, mi direccion no será a donde yo quiero estar, no donde le saque la vuelta a las tormentas o me mantengan a la deriva donde la corriente me decida llevar. Ajustes de forma que todo tenga sentido y me proporcione mi sentimiento tan anhelado de logro y satisfacción. Quien quiera enterarse pues bien, y quien no pues también…. ¡Aburr!

Y el mundo tiene necesidad de ejemplos…

@Pontifex_es: https://twitter.com/Pontifex_es/status/780006475666116610?s=09
Lo que el.mundo necesita son más ejemplos congruentes de sus instituciones. 

Lo que la gente necesita es sentir la bondad, amor, y compasión de los demás hacia ellos para que ellos puedan aprender a ofrecerla. 

Lo que cada uno de nosotros necesitamos es decidirnos, comprometernos y accionar un cambio interno a pesar de nuestras condiciones circundantes. 

Porque cada quien es un foco de influencia sobre su ambiente, y cada una individuo es factor de cambio. Cuando el cambio sucede en el interior de cada uno, se revolucionan las acciones e invariablemente, ya sea por imitación o influencia, es posible generar una cambio en la sociedad. Efecto multiplicador tan cierto como la gravedad. 

Seamos todos pues factores de cambio para nuestro bien, nuestro futuro y del que nos siguen. Es cuestión de decisión. 

It’s the little things…

Oh, it’s just the little, homely things,
The unobtrusive, friendly things,
The “Won’t-you-let-me-help-you” things
That make the pathway light.
And it’s just the jolly, joking things,
The “Laugh-with-me-it’s-funny” things,
The “Never-mind-the-trouble” things
That make our world seem bright.

For all the countless, famous things,
The wondrous, record-breaking things,
Those never-can-be-equaled things
That all the papers cite,
Can’t match the little, human things,
The “Just-because-I-like-you” things,
Those “Oh-it’s-simply-nothing” things,
That make us happy, quite.

So here’s to all the little things,
The everyday encountered things,
The “Smile-and-face-your-trouble” things,
“Trust God to put it right,”
The done-and-then-forgotten things,
The “Can’t-you-see-I-love-you!” things,
The hearty “I-am-with-you!” things
That make life worth the fight.

Grace Haines

La evolución de nuestros hijos o la decadencia de los padres.

¿Alguna vez han pensando sobre la situación de la sociedad? ¿Qué es lo que esta causando tanta inseguridad, violencia? ¿A poco no sienten que las noticias que salen a relucir hablan de una sociedad desbaratada? Preguntas que tal vez sean profundas y cuando buscamos motivos o causas son difíciles de explicar porque filósofos, psicólogos y psiquiatras, sociólogos, educadores y críticos se topan con son muchas las razones y no son aisladas.

Con frecuencia conocemos de casos en que los niños son cada vez más partícipes de escenas delictivas, que no es ajeno a nosotros la cada vez más violenta situación del bulling (Disculpen la ortografía no recuerdo como se escribe), o todos hemos presenciado escenas de niños ajenos donde gritan, hacen berrinche o incluso golpean a los padres y estos les conceden su capricho (yo he sido víctima de maltrato de parte de mi hija). Y en mi opinión, este resulta ser uno de los factores del resquebrajamiento social en el mundo, padres permisivos incapaces de educar con autoridad a sus hijos. Y yo estoy preocupado de esto, pues no quiero ser uno de esos.

Es por esa proeocupacion que estoy leyendo el libro de It takes a parent de Betsy Hart y en un capítulo específico toca el tema que para muchos padres como yo y para mi esposa es polémico: la autoridad ¿se gana o se impone?

Concuerdo en que debes estar educando a tu hijo de modo que comprenda las razones por las que le puedes prohibir o permitir hacer algo. Sin embargo, sucede en la vida de nuestros pequeños que ellos empiezan a medir a los padres. Es entonces que se llega a un punto en el que el hijo quiere a toda costa tener lo que busca. Recurre a diferentes tácticas de persuasión, la más común involucra gritos y llantos. Y muchos caemos en ese jueguito de lloro luego me das sobre todo para evitar la vergüenza que puede significar una escena en público. ¡Y esa es la que normalmente vemos!

Existe otra tendencia en la que nos dice que debemos responsabilizarnos de su autoestima, cuando esta es única y exclusiva responsabilidad y consecuencia del niño al madurar. Si bien es cierto, no creo conveniente usar palabras que hagan menos a nuestros hijos, como tampoco lo haríamos con otras persona. ¡Que tristes son esas escenas en las que una madre le dice a su hijo que es muy tonto cuando no pudo hacer alguna tarea o encargo! Es nuestra labor protegerlos, más no construirles su autoestima. Esta según entiendo se va creando poco a poco mientras maduran.

A ninguno de nosotros, en nuestra madurez, se nos ocurriría cuestionar a un agente de tránsito el porque nos quiere infracciones si no se ha ganado su autoridad ante nosotros. Y, aunque mucho ocurrente diga que EPN no es su presidente porque no voto por el, si es necesario, nuestro presidente ejercerá su autoridad sobre nosotros (supuestamente de modos legales) nos guste o no. Creo que de un modo parecido es la autoridad con nuestros hijos. ¿Cuándo realmente puedo decir que me he ganado tener autoridad sobre ellos? ¿Sólo porque ellos me hacen caso se que lo he logrado? Si mi hija quisiera meter sus pequeños deditos dentro de una conexión eléctrica y no me he ganado su autoridad, ¿negó derecho a quitarle la mano de cerca de la clavija? ¡Por su puesto que no! ¡Estoy obligado a ello! ¿Y porque eso si y de otro modo no? La autoridad no se gana, se impone, y esto aplica en el caso de los pequeñines. No soy su amigo, soy su padre. Tengo la responsabilidad de educarlos y hacerles personas de bien, y con ello me crea la autoridad para decidir que pueden o no hacer. Aún y que hagan su berrinche.

Creo que una autoridad firme hacia nuestros hijos, ayudara mucho en nuestro y su futuro. Yo que tengo una hija de 2 y uno de 1, creo que es necesario que nos comuniquemos con ellos, pero también es necesario que seamos firmes ante su necedad de conseguir las cosas a como de lugar. De forma que los límites que ahora les impongo, en un futuro ayuden a moldear su carácter.

Nadie dijo que fuera sencillo…

20130304-223921.jpg